Ya decía yo que esto era demasiado bonito para ser verdad. Siempre tiene que haber un obstáculo que lo estropea todo por hacer la gracia. Es como si yo te pregunto si quieres una galletita, y cuando a tí te apetece problarla decirte que no, que es mía. Aún así, no hay nada malo en dejarte llevar. Prefiero ser feliz así. Hablamos siempre que podemos, pero sé que tarde o temprano te olvidarás de mí. No me preguntes cómo lo sé, siempre me ha pasado lo mismo. Solamente quiero estar contigo todos los días, aunque no sientas nada o eso crea yo. Pase lo que pase, quiero estar siempre contigo. Solamente los dos, tú y yo.
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